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| Foto: Julio Ricardo Castaño Rueda |
Por Julio Ricardo Castaño Rueda
Sociedad Mariológica Colombiana
“Vendrán para
unirse al Señor en un pacto eterno que no será olvidado” (Jr 50, 5).
La madrugada del nueve de
julio se vistió de alegría. La Rosa del Cielo aguardaba a sus hijos predilectos.
Las trochas acostumbradas a las cotizas de fique se unieron a las avenidas del asfalto
para tomar la razón comunera del rumbo mariano, Chiquinquirá. Las muchedumbres
de gentes cristianas marcharon dejando atrás ranchos y lujosos áticos. Los empujaba la gracia
del milagro. Coplas enamoradas y esperanzas votivas latían en las expectativas de
la prisa.
Los novatos olvidaron apagar el fogón y partieron sobre el calvario de conseguir un transporte urgente. La
procesión aumentó con la radicalidad del calendario. El escapulario y el rosario
al pecho, insignias del heroísmo, servían de santo y seña para suplicar un
puesto en las flotas sin cupo. La pregunta aturdía las formas de la curiosidad pintoresca.
¿Por qué hoy es festivo? Porque es el día de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.
Y acaso no fue siempre así en la tradición de los abuelos que salieron de Tipacoque,
Tunja y Tuta para honrar a la Madre de Dios. Sí. El parlamento decidió elevar una fiesta eclesial
a la categoría de patrimonio cultural nacional. La demora costó 107 años de
amnesia. Tiempo vital para comprender la riqueza de sus tradiciones, motivo de
su identidad.
La multitud miró con
asombro a un presidente electo leer la consagración del país a la Patrona. El
estupor del humilde acto político no distrajo el motivo del sendero. La romería
del dolor necesitaba entrar de rodillas a la basílica para lavar con agua
bendita una cruz teñida, de llanto y herida, su corazón peregrino.
Salve, Reina de Colombia, única y soberana
ResponderEliminarBendecida
ResponderEliminarMagnífico texto
ResponderEliminarMe alegró el corazón
ResponderEliminarHablar de la chiquinquireña. sí, claro.
ResponderEliminarMe enamora
ResponderEliminarExcelente
ResponderEliminarBendiciones
ResponderEliminarTema superior
ResponderEliminarMuchas gracias. Me gustó
ResponderEliminarmagnifico tema
ResponderEliminarEs un honor reconocer la maestría con la que este escrito entrelaza la elocuencia y el rigor, convirtiéndose en un referente imprescindible.
ResponderEliminarEnorme abrazo
EliminarMi aplauso te bendice
EliminarMil gracias Julito. Muy hermoso escrito. Bendiciones
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