![]() |
| Foto Julio Ricardo Castaño Rueda |
Manuel
de J. Barrera
Bogotá, 7 de diciembre de 1870
Quiero,
al cantar las glorias de MARÍA,
Mi
canto dedicar a un buen amigo,
Conocedor
de mi alma, y fiel testigo
De
que incesantemente, noche y día,
A la MADRE DE DIOS canto y bendigo
Estrella
luminosa
Que
la senda iluminas de mi vida,
Hija,
Madre y Esposa
La
más pura y hermosa
Que
en seno maternal fue concebida.
Tú
que me das consuelo
Cuando
tu dulce protección imploro,
Y
vienes desde el cielo
A
calmar mi desvelo:
Tú que enjugas mis lágrimas si lloro,
Escucha
bondadosa
La
oración que pronuncia el labio mío:
Sé
misericordiosa,
Y
acude presurosa
A dar consuelo al conturbado Pío;
A
aquel Pastor anciano
Que
por guardar tu fe va perseguido,
Y
con temblorosa mano.
Le
da al orbe cristiano
La
diaria bendición que yo le pido:
A
aquel que supo un día
Su
nombre unir al tuyo inmaculado,
Y
que nos dio alegría
declarando,
MARÍA,
Que
jamás tu pureza se ha manchado.
Mira,
MADRE, su llanto:
Oye
cómo tu dulce nombre imploro,
Cúbrele
con tu manto,
Y
cese ya el quebranto,
Y
cese su dolor, Madre y Señora.
Dedicado a mi distinguido y noble
amigo presbítero señor Francisco Jiménez Samudio.
Biblioteca Nacional de Colombia

No hay comentarios:
Publicar un comentario