jueves, 17 de septiembre de 2026

Hijo, aquí tienes a tu Madre

 foto  Julio Ricardo Castaño Rueda

 

San Carlos de Foucauld (1858-1916)



“Aquí tienes a tu hijo”, dice el Señor a la Santa Virgen. Nuestro Señor le da todos los seres humanos por hijos, pidiéndole un corazón de madre para todos … Ella lo cumple y continuará toda la eternidad a cumplir con perfección incomparable este pedido de Dios, como todos sus pedidos. Seamos absolutamente seguros que ella tiene por todo ser humano un corazón maternal. Dirijámonos a esta querida Madre todopoderosa en todo lo necesario, con la total confianza de un niño a su madre. Una madre que ama infinitamente más que lo que puede amar una madre terrestre. Es una madre que puede obtener absolutamente todo de Dios, todo lo que es verdaderamente bueno para el alma…


“Aquí tienes a tu Madre”. Esto se dirige a cada alma. Todos tenemos que tratar a la Santa Virgen como a nuestra Madre, rendirle las atenciones que un buen hijo debe a tan buena madre: afecto, honor, servicio, confianza. O sea, ¡todo lo que Nuestro Señor le rendía a la Santísima Virgen! Amémosla y honrémosla, cuidándola y permaneciendo con ella en la oración. Sirvámosla, ayudando lo mejor que podemos en las obras que ella favorece o que se emprenden en su honor. Tengamos en ella confianza absoluta e invoquémosla sin dudar para lo que necesitemos, en deseos, emprendimientos, obras y acciones (…). Mostrémonos hacia ella como el más tierno de los hijos, recordando que ello es esencial en la obediencia a Jesús y la imitación de Jesús. En la obediencia, porque él lo pide formalmente y con solemnidad desde lo alto de la cruz. En la imitación, porque fue siempre un hijo modelo para su madre…
 

jueves, 10 de septiembre de 2026

Virgen María, ¡eres la más preciosa de las alegrías!

Foto Julio Ricardo Castaño Rueda

Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179). abadesa benedictina y doctora de la Iglesia


¡Oh Virgen, Diadema y Manto púrpura del Rey!
Fuente sellada, Flor que crece y se abre, tan diversa de Adán, padre de los hombres.
Salvadora del género humano, Tú que trajiste al mundo a la nueva Luz,
Reúne también a los miembros de tu Hijo, en una celestial armonía.
¡Oh gloriosa Madre de la santa medicina!
Por tu Hijo inmaculado, tú has suavizado las heridas amargas de la muerte, que engendra Eva con el tormento de las almas.
Has aniquilado a la muerte y construido la casa de la vida.
¡Intercede por nosotros ante tu Hijo, Estrella del Mar!
¡Oh Mediadora, Dispensadora de vida, joya de nuestras fiestas!
Eres la más preciosa de las alegrías que no tendrán fin.
Reza por nosotros, dulce Virgen María.
    

jueves, 3 de septiembre de 2026

Viva Cristo Rey

Foto: Julio Ricardo Castaño Rueda

 

 

Por Julio Ricardo Castaño Rueda

Sociedad Mariológica Colombiana

 

“Rey de reyes y Señor de señores” (Ap 19,16)

 

Los discípulos del crimen están escandalizados.


La paradoja colombiana requiere de una respuesta de emergencia porque los legisladores de la escuadra y el compás se rasgaron el mandil.

¿Qué podría consternar a las conciencias de los guardaespaldas de la mentira?  Ellos, los amantes clandestinos de la decadencia, son expertos en imponer al delito su máscara de eufemismo.

Al secuestro, tortura y depravado sometimiento por pederastia lo denominan: “reclutamiento infantil”.

A la muerte y mutilación de colombianos por medio de artefactos explosivos le llaman: “protesta social”.

La quema de policías vivos se menciona como: “reclamación de espacios de diálogo”.La lista del fratricidio es macabramente nacional porque su redacción legalista se expidió por medio del derecho al caos. Ella, la ristra, es el signo ateo de la muerte por revolución. Es el inventario del homicidio ideológico. Ente deforme y encorvado por la retrograda función del progresismo, la decadencia luciferina.

En síntesis, la respuesta, a la barahúnda de los aprendices, es el grito de liberación de los esclavos de María Santísima: “Viva Cristo Rey”.