jueves, 3 de septiembre de 2026

Viva Cristo Rey

Foto: Julio Ricardo Castaño Rueda

 

 

Por Julio Ricardo Castaño Rueda

Sociedad Mariológica Colombiana

 

“Rey de reyes y Señor de señores” (Ap 19,16)

 

Los discípulos del crimen están escandalizados.


La paradoja colombiana requiere de una respuesta de emergencia porque los legisladores de la escuadra y el compás se rasgaron el mandil.

¿Qué podría consternar a las conciencias de los guardaespaldas de la mentira?  Ellos, los amantes clandestinos de la decadencia, son expertos en imponer al delito su máscara de eufemismo.

Al secuestro, tortura y depravado sometimiento por pederastia lo denominan: “reclutamiento infantil”.

A la muerte y mutilación de colombianos por medio de artefactos explosivos le llaman: “protesta social”.

La quema de policías vivos se menciona como: “reclamación de espacios de diálogo”.La lista del fratricidio es macabramente nacional porque su redacción legalista se expidió por medio del derecho al caos. Ella, la ristra, es el signo ateo de la muerte por revolución. Es el inventario del homicidio ideológico. Ente deforme y encorvado por la retrograda función del progresismo, la decadencia luciferina.

En síntesis, la respuesta, a la barahúnda de los aprendices, es el grito de liberación de los esclavos de María Santísima: “Viva Cristo Rey”.

8 comentarios:

  1. Germán Leonardo Fernández Pardode Pardo3 de septiembre de 2026 a las 11:13

    Esto necesita redes sociales. Tu voz trascendental necesita reproducirse sin límites. El mundo necesita que lo haga saltar de su silla cómoda.

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  2. Gracias por compartir, aunque siento que hablas del pasado que queremos dejar, me gustaría más positivismo hacia el futuro

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    1. No hablo de pasado. Es un presente aterrador que se niega a obedecer a Dios.

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  3. Me sumo al debate con un corazón de apoyo al editorialista.

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  4. Jaime Alfonso Castaño Rueda3 de septiembre de 2026 a las 17:12

    Hermano Querido, ¡Salve María!

    Es imposible leer este texto sin reconocer la fuerza, la sensibilidad y el compromiso que tenes, cuya voz se alza con una claridad admirable para transmitir un mensaje que debe ser escuchado, comprendido y valorado. Cada palabra refleja no solo una profunda convicción, sino también el esfuerzo genuino de quien ha decidido convertir su fé en un llamado capaz de generar conciencia y movilizar voluntades. Por eso, te agradezco y orgullosamente apoyo, tu propósito y cada iniciativa que emprendes para llevar este mensaje adelante

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  5. Es una postura radical y contundente como pocas. Felicitaciones al redactor

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