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| Foto Julio Ricardo Castaño Rueda |
Julio
Ricardo Castaño Rueda
Sociedad
Mariológica Colombiana
“…perseverantes en la oración…” (Rom 12, 12).
El salterio al parque se convirtió en una razón del apostolado. Orar en
medio de los consumidores de marihuana es una tarea de la Legión de María.
El origen de ese episodio lo gestó el Praesidium de Nuestra Señora del
Rosario de Chiquinquirá adscrito a la parroquia Inmaculada Concepción de
Zipaquirá, la Villa de la Sal.
El lugar escogido fue la arboleda ubicada junto a la carrilera que cruza la
carrera 16. Ese espacio destinado, por la administración municipal para la
contemplación y el ejercicio, se transformó en una guarida de malandrines,
consumidores de alucinógenos.
La respuesta de la comunidad, afectada por el peligroso allanamiento del
mobiliario urbano, quedó en informar a las autoridades competentes sobre la
actividad delictiva. El oficio trajo un despilfarro de recursos jurídicos y un
gasto para el erario por parte de los patrullajes de la policía. El inconveniente persistió.
Una mañana, los legionarios de María llegaron con la puntualidad de la
sencillez. Tomaron posesión de una banca y rezaron las oraciones de la tésera,
con el rosario. La dictadura del miedo, el olor nauseabundo de la yerba y los
visajes de la pandilla tuvieron que escuchar las preces del arma de la Iglesia.
Los misterios gloriosos se recitaron para sembrar semillas de santidad en las
almas estropeadas.
Nuestra Madre Santísima por su intercesión sane a esas almas perdidas en el vicio y la vejación.
ResponderEliminarAsombroso
ResponderEliminarMarihuana vs fe
ResponderEliminarMuy bien.
ResponderEliminarMuy bien.
ResponderEliminarSe necesitan más legionarios conquistando espacios callejeros con el rosario.
ResponderEliminarEl silencio, heroísmo legionario
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