jueves, 14 de mayo de 2026

Las finanzas, las evidencias del prodigio

Foto Julio Ricardo Castaño Rueda

 

Por Julio Ricardo Castaño Rueda

Sociedad Mariológica Colombiana

 

“Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente”. (Mt 10, 8).

 

Los promeseros que caminan desde Choachí hasta Chiquinquirá y los que vuelan Camberra-Bogotá para poder visitar a la Patrona tienen algo en común. Ellos piden un sobre blanco en el despacho del Santuario Mariano de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.

En esa cubierta, tan preciada para los romeros, aparecen unos renglones con sus respectivos cuadros. La función es la de facilitar la consignación de dinero. Las letras de molde dicen: “Limosna, manda, promesa, ofrenda, salve, responso, intención y ofrece”.

El pequeño, pero simbólico documento, fortalece la devoción de los fieles por la gloriosa intercesión de la Santísima Virgen María ante su Hijo, el Redentor.

La economía, con su rigor de cifras en metal, muestra contundente el porqué la Ciudad Promesa es la Villa de los Milagros. Nadie en su sano juicio dona sus ahorros para el mantenimiento de un santuario donde no ocurren hechos que glorifiquen a Dios.

Los fríos guarismos de la estadística, registrados por un tiempo de 440 años, definen que los favores recibidos no pertenecen a la manifestación folclórica del turismo religioso o al sentimentalismo embelequero de un paseo. Es la realidad del asombro. Exvoto significa procedente de un voto.

Las romerías se desplazan por miles de kilómetros para dejar su testimonio de agradecimiento. La constancia es monetaria. El favor celestial no se podría pagar con los salarios del mundo juntos. Además, el consumo de gastos se incrementa con la logística del periplo y sus acompañantes. La inversión en trasporte, hotel y comida puede centuplicar el costo del agradecido donativo.

En síntesis, el portento no es invento de la Iglesia ni el negocio de los sacerdotes. La fe, virtud teologal, permite llevar una contabilidad estricta de la misericordia Divina sin quedar endeuda con la duda. 

La razón irrebatible está en una pregunta: ¿alguien entrega una dádiva en acción de gracias por un engaño místico?

Entendido eso es bueno mirar, desde la óptica de la semántica, la herencia hispánica de las palabras que recaudan pesos.

Limosna. Cosa, especialmente dinero, que se da a otro por caridad. Donativo o subvención que se daba a los conventos de Indias, con cargo a los ingresos de encomiendas y otros.

Manda. Voto o promesa hechos a Dios, a la Virgen o a un santo.

Promesa. Ofrecimiento hecho a Dios o a sus santos de ejecutar una obra piadosa.

Ofrenda. Don que se dedica a Dios o a los santos, para implorar su auxilio o algo que se desea.

Salve. Oración con que se saluda y ruega a la Virgen María.

Responso.  Responsorio que, separado del rezo, se dice por los difuntos.

La intención y el nombre de la persona que ofrece su óbolo se convierte en una certificación legal y pública del milagro.

1 comentario:

  1. Ojalá los cismáticos, herejes y apostatas que merodean por esas tierras chiquinquireñas lo leean.

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