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| Foto Julio Ricardo Castaño Rueda |
Santa Catalina de Siena (1347-1380)
¡María, portadora del fuego divino!
¡María! ¡María, templo de la Trinidad; María,
portadora de fuego; María dadora de misericordia! ¡María, que has hecho
germinar el fruto divino! María, colaborando en un cierto sentido con la
redención del género humano, con el Verbo que salvó al mundo, por el
sufrimiento de tu carne. Cristo fue redentor por su pasión, tú te asociaste a
él con el dolor de cuerpo y de alma.
¡María! ¡Mar tranquilo, dadora de paz, María,
tierra fecunda! Eres el árbol nuevo que ha portado la flor perfumada del Verbo,
Hijo Único de Dios. En ti, tierra fecunda, fue sembrado el Verbo. Eres a la vez
la tierra y el árbol. María, carro de fuego, has llevado el fuego escondido y
velado bajo la ceniza de tu humanidad. (…)
¡María! Dulcísimo amor, en ti está escrito el Verbo
que nos da la doctrina de la vida, eres la tabla sobre la que está gravada esta
doctrina. Grabada en ti, el Verbo lleva la cruz del santo deseo que habita en
él. A penas concebido, es llevado por el deseo de morir por la salvación de los
hombres, por los que él se encarnó. Fue una gran cruz llevar tanto tiempo un
deseo que hubiera querido realizar enseguida.
Bendita tu María, Madre Corredentora!!!!!
ResponderEliminarBendita María te honro te alabo te bendigo ten misericordia de mí y del mundo entero
ResponderEliminarSalve, llena de gracias
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